Cómo construir una vivienda ático encima de un edificio

Construir sobre azoteas

Un caso curioso de una empresa que se dedica a construir áticos en las azoteas de los edificios.

El construir sobre el edificio ya edificado es una idea que se abandonó completamente a lo largo de los años del boom inmobiliario, centrada solamente en expandir las residencias tal y como si de una mácula de aceite se tratara. La crisis y el estallido de la burbuja han vuelto a hacer reconsiderar el desarrollo de las ciudades. La firma La Casa por el Tejado ya lo pone en marcha en Barna, edificando casas industrializadas sobre el vuelo todavía edificable de residencias en el distrito de L’Eixample.

Las crisis llevan al surgimiento de nuevas ideas o bien a reanudar viejos conceptos que se fueron olvidando con el tiempo. El estallido de la burbuja inmobiliaria que sumió al ámbito en su peor crisis de la historia está dejando que regresen conocimientos que den estabilidad y vuelvan a proponer la idea de urbe. Esta vez, se ha unido aprovechar al límite los espacios que todavía se pueden urbanizar en pleno centro de Barna con una construcción sustentable y además de esto promoviendo la rehabilitación de viejos inmuebles.

La Casa por el Tejado es una compañía ubicada en la comarca del Baix Llobregat (Provincia de Barcelona) que levanta residencias sobre el vuelo de las edificaciones ya construidos en el distrito del L’Eixample de Barna. Una idea surgida de la tesis de universidad del arquitecto técnico Joan Artés: “El proceso de desarrollo de una urbe debe comenzar por agotar la edificabilidad remanente que existe en las edificaciones que en su instante no lo hicieron”. Y de la teoría se pasó a la práctica. “Las azoteas de muchos edificios de urbes históricas tienen aún la posibilidad de ser edificadas. Hay una urbe sobre la ciudad”

Artés defiende una construcción sustentable con el ambiente, conveniente para aprovechar al límite lo ya construido para no acrecentar ‘la mácula de aceite’ de residencias que se creó en España con el boom inmobiliario. “Es considerablemente más prudente terminar urbes allá donde hay una edificabilidad remanente que caminar haciendo urbes nuevas y pequeñas a veinte quilómetros del centro de la enorme ciudad. Desde determinado punto de vista sustentable y de los pies en el suelo, es mejor aprovechar estructuras que ya existen y las infraestructuras ya afianzadas. Sencillamente lo que hacemos es llenar las urbes en función de sus planes generales”, específica.

A esta apuesta por hacer medrar la urbe cara arriba, La Casa por El Tejado edifica residencias industrializadas, esto es, crea un proyecto del inmueble, levanta la residencia en factoría y se monta por módulos en su localización original. “Trabajamos controlando el espacio en el que nos ocupamos, con construcciones ligeras en factoría, con un impacto medioambiental mínimo y respetando al límite el sitio donde se levantan. Hacemos una investigación detallado de cuánto peso puede soportar la estructura original, y también procuramos que la parte nueva no rompa con el esquema de urbe, sosteniendo el entorno”. Otro de los aspectos más interesantes es la aplicación de la técnología sobre los dódulos que conformarán la vivienda, es este sentido se puede observar casos de aplicación de la tecnología en algunos inmuebles  en la provincia de Barcelona, que es donde residimos, tenemos todo tipo de viviendas, desde pisos  o hasta  casas de pueblo y unifamiliares en el Baix Llobregat que algunas estan en venta para poder testear cuáles son las características de estas viviendas en cuanto a tecnología.

Una vez analizado de ser posible edificar, se reúne con la comunidad de vecinos para adquirirles el llamado derecho de vuelo. A cambio, se compromete, por una parte, a rehabilitar el inmueble, su testera, cumplir con la Inspección Técnica del Edifico, pone el elevador si no lo tiene y, por otro, ofrece una compensación económica a los vecinos dependiendo del porcentaje que le toca a cada uno de ellos por su factor de habitabilidad en la finca.

“Creemos que es un proyecto en el que ganan todos. Ganan los vecinos que ven su comunidad renovada por la adquisición de un derecho que es realmente difícil que pudiesen explotar. Gana el inversor que decide edificar sobre el vuelo del edificio y tiene una casa en el centro y gana la propia urbe que ve de qué manera se marcha regenerando su patrimonio”

Actuar en el centro de la urbe implica ir del revés de la visión urbanístico del boom inmobiliario. Pero además de esto, efectuamos la construcción fuera del sitio, en factoría y de forma industrializada. Lo que supone un ahorro de costos tanto en materiales, donde no utilizamos agua ni ningún producto de mezcla, lo que tiene por nombre construcción en seco, como en tiempo, en tanto que trabajamos pensando en el menor impacto sobre un inmueble que ya está habitado. A esto se une que la construcción es ligera, tomamos en cuenta que estamos agregando peso a la edificabilidad”, específica Wadel.